
Esta semana se presentado el Informe PISA, realizado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), una evaluación en la que han participado más de 760.000 estudiantes de 15 años procedentes de 91 países y economías, representativos de unos 33 millones de jóvenes.
Los resultados del informe confirman una caída en el rendimiento académico de los alumnos españoles en las tres materias evaluadas: comprensión lectora, matemáticas y ciencias, y que sitúan a España por debajo de la media de los países participantes.
En comparación con la edición anterior de 2022, los jóvenes españoles han perdido 23 puntos en comprensión lectora, 16 en matemáticas y 8 en ciencias. En la última década, el retroceso acumulado es de 45 puntos en lectura y 29 en matemáticas. Según el informe, 20 puntos de diferencia equivalen aproximadamente a lo que se aprende en un curso escolar.
Asimismo, un tercio de los estudiantes españoles (el 32%, frente al 24% registrado hace tres años) no logra alcanzar el nivel 2 de PISA ni en matemáticas ni en lectura. Eso significa que no son capaces de identificar “la idea principal de un texto de extensión moderada, localizar información a partir de criterios explícitos, aunque a veces complejos, y reflexionar sobre la finalidad de los textos cuando se les indica expresamente que lo hagan”.
La competencia lectora, clave para el aprendizaje
Los resultados de PISA 2025 sitúan de nuevo la competencia lectora en el centro del debate y le dedican un apartado específico por ser una competencia fundamental en sí misma y una llave para aprender las demás, y por existir una correlación entre su rendimiento en lectura y el que muestran en matemáticas y ciencia.
El estudio afirma que “en muchos países, los estudiantes manifiestan dificultades crecientes con las tareas que requieren una concentración sostenida, una mayor tendencia a dar respuestas precipitadas, una menor disposición a esforzarse en los exámenes escolares, y una disminución de la curiosidad y la perseverancia”.
Factores de la caída en el rendimiento
El informe concluye que el descenso en los resultados académicos se debe a la confluencia de varios factores, la caída en los índices de lectura por disfrute, la pérdida de capacidad para sostener la concentración, el empeoramiento de la disciplina en las aulas, el incremento de la diversidad en los centros sin unos recursos acordes para abordarla y, por supuesto, el tiempo que los alumnos dedican a las pantallas.
La OCDE ha lanzado la voz de alarma por la “bajada continuada y generalizada” de los resultados desde hace una década, y que ya no está solo focalizada en Occidente, como había ocurrido en las dos ediciones anteriores.
Los resultados de PISA 2025 sitúan de nuevo la competencia lectora en el centro del debate educativo.
