
La Asociación de Editores de Madrid, en colaboración con la Comunidad de Madrid y CEDRO, ha participado en la primera edición de LIBROMAD con una programación dedicada a los pequeños y jóvenes lectores de diferentes municipios.
Así, las bibliotecas de Villanueva del Pardillo, Moralzarzal y Manzanares el Real han acogido actividades para pequeños y jóvenes lectores. Cada biblioteca ha podido realizar un taller infantil de escritura creativa vinculado al lema del IBBY de este año: Cultiva historias y el mundo florecerá. A partir de este título, los más pequeños – de 8 a 12 años- han podido disfrutar del taller guiado por los escritores Chiki Fabregat, Diego Arboleda y Laura Vila.

Los lectores mayores de 13 años de las tres localidades han contado con un encuentro juvenil con las autoras Cristina Prieto (Nana Literaria) y Marina Tena Tena, en el que han podido charlar sobre literatura juvenil y el proceso editorial.

Las actividades, coordinadas por la Comisión de Editoriales de Literatura Infantil y Juvenil de la AEM, persiguen visibilizar la fuerza de la literatura infantil y juvenil en distintos escenarios de la Comunidad de Madrid a través de la red de bibliotecas, punto de encuentro de los niños y adolescentes con la lectura y la cultura.
La Comisión, conformada por una treintena de editoriales agremiadas, fue creada en 2020 para promover y visibilizar la LIJ como un bien cultural, establecer acuerdos de interés con instituciones para la creación de iniciativas y dar apoyo a las editoriales en el fomento de canales de comunicación y presencia en ferias y eventos.
En la actualidad, el 25% de nuestras editoriales agremiadas (cerca de 300) publica literatura infantil y juvenil, un género que sigue creciendo de forma continuada y que el año pasado alcanzó el 29% de las ventas del sector con un aumento del 4% respecto al ejercicio anterior.
En cuanto a los hábitos de lectura, los índices se mantienen altos y estables, con una media de 78% para los lectores de hasta 9 años y más del 60% en la franja de 10 y 14 años; unos datos que consolidan el papel clave de la literatura infantil y juvenil en la formación de nuevos lectores.
