
- En la 85.ª edición se han vendido más de medio millón de ejemplares y se ha registrado una facturación de 9.862.888 euros
- Los sistemas de medición de afluencia contabilizaron más de 730.000 visitantes únicos a los que se sumarían los perfiles no detectables por estos dispositivos, principalmente menores de edad
- Más de 20.000 personas asistieron a las actividades programadas en los distintos pabellones y espacios de la Feria
- La FLMadrid26 ha estado marcada por la coincidencia con la visita del papa León XIV, varios conciertos multitudinarios celebrados en Madrid, episodios de altas temperaturas y el cierre anticipado del último domingo por alerta meteorológica
- Las memorias serán el eje temático de la edición de 2027, coincidiendo con el 60 aniversario de la Feria en El Retiro y el 50 aniversario de las asociaciones de libreros y editores de Madrid
La Feria del Libro de Madrid ha cerrado su 85.ª edición con una facturación de 9.862.888 euros y la venta de 587.014 ejemplares. Los sistemas de medición de afluencia utilizados por la organización contabilizaron más de 730.000 visitantes únicos a lo largo de los 17 días de celebración.
La organización estima que la asistencia total fue aún superior —unos 820.000 visitantes únicos en total— si se suman personas que no pueden ser detectadas por los sistemas de medición basados en telefonía móvil, principalmente menores de edad.
A fecha de cierre de este balance, únicamente permanecían pendientes de remitir información seis de los 523 expositores participantes, por lo que las cifras ofrecen una imagen prácticamente completa del comportamiento de la edición recién clausurada.
Una edición marcada por circunstancias excepcionales
La coincidencia con la visita del papa León XIV, varios conciertos multitudinarios celebrados en Madrid y distintos episodios de calor intenso condicionaron la afluencia de público durante algunos días. En palabras de la directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe, «las cifras de ventas y de asistencia confirman lo que adelantamos en la rueda de prensa de resultados parciales: menos visitantes, menos ingresos. Creo que las circunstancias explican esas cifras: el primer fin de semana hizo mucho calor; posteriormente, hasta el día 8 incluido, muchos madrileños y posibles visitantes prefirieron no venir al centro de la ciudad, desanimados por quienes insistían en que iba a estar todo muy difícil», explica Orúe.
También influyó en el resultado final la reducción del horario de apertura respecto a la edición anterior. En 2025 la Feria permanecía abierta hasta las 22:00 horas los viernes, mientras que en esta edición cerró a las 21:00. A ello se sumó el cierre anticipado de tres horas en la jornada final por alerta meteorológica, medida adoptada por la organización para garantizar la seguridad de visitantes, expositores y trabajadores.
Pese a estas circunstancias, el último fin de semana de la Feria se registró una respuesta del público superior a la del último fin de semana de 2025, «notamos y constatamos que la gente acudía a la Feria con ganas, pero el cierre anticipado del domingo frustró la posible remontada», lamenta la directora.
Madrid, capital de la bibliodiversidad
La Bibliodiversidad constituye la base de la industria editorial, contribuyendo significativamente a incrementar la riqueza cultural y un pensamiento plural, crítico y democrático. La edición madrileña es el mayor referente de bibliodiversidad en España. Representa el 40,7 % de la facturación total del sector y es la industria que más títulos registra en el ISBN.
En esta edición de la Feria del Libro de Madrid, la edición madrileña está presente con la participación de 237 sellos editoriales que ofrecen una inmensa tipología de catálogos, ya que conforman un ecosistema inmenso donde las pequeñas y medianas editoriales madrileñas aportan, por sí solas, cerca de 500.000 títulos vivos al fondo editorial.
Como herramienta práctica para los lectores, se recordó que ya está disponible el Plano de la Bibliodiversidad (tanto en papel como digital), que permite localizar a los sellos madrileños que participan en la actual Feria del Libro de Madrid.

La campaña Libros a la Calle, presente en la Feria
Tras 28 años acercando la literatura a los madrileños con la campaña Libros a la Calle, la iniciativa ha saltado del transporte público a las páginas de los libros de los visitantes de la Feria a través de una edición limitada de 21 marcapáginas que recogían fragmentos e ilustraciones de la campaña.

Además, Libros a la Calle ha vestido una de las casetas de firmas de la Feria, el Espacio Roble, mostrando los textos seleccionados e ilustrados para la última edición.

Las memorias ‘iluminarán’ la Feria de 2027
La Feria del Libro de Madrid dedicará su próxima edición a las memorias, un tema que permitirá reflexionar sobre las múltiples formas en que las personas, las comunidades, las ciudades y la creación literaria construyen, conservan y transmiten sus relatos.
La elección coincide con varios aniversarios especialmente significativos para el ecosistema del libro y para la propia historia cultural en español. En 2027 se cumplirán 60 años de la celebración de la Feria del Libro de Madrid en el parque de El Retiro y 50 años tanto de la Asociación de Librerías de Madrid como de la Asociación de Editores de Madrid. Ese mismo año alcanzará su centenario la Generación del 27 y se conmemorará también el centenario del nacimiento de Gabriel García Márquez, dos referencias fundamentales para la literatura en español.
El tema de la próxima edición nace también de la voluntad de reflexionar sobre el papel que los distintos agentes del libro desempeñan en la conservación y transmisión de la memoria cultural.
La Feria abordará las memorias en plural: las memorias personales y familiares, las memorias literarias, las memorias de los territorios y las ciudades, las memorias colectivas que configuran nuestras sociedades y también las memorias que habitan en los propios libros.
En este recorrido ocuparán un lugar destacado las librerías, entendidas no solo como espacios de venta de libros, sino también como lugares de encuentro, recomendación, conversación y transmisión cultural. A lo largo de cinco décadas, las librerías madrileñas han contribuido a preservar catálogos, mantener vivas voces literarias de distintas generaciones y acompañar a los lectores en la construcción de sus propias bibliotecas y recuerdos.
La programación se articulará en torno a distintos ámbitos de reflexión, entre ellos las memorias como celebración, las relaciones entre memoria y territorio, los vínculos entre memoria y ficción y la memoria como herramienta para imaginar el futuro. Estos ejes permitirán abordar tanto la memoria literaria y editorial como la memoria de las ciudades, de las comunidades lectoras y de los grandes autores y movimientos que han marcado la historia de la literatura en español.
La 86.ª Feria del Libro de Madrid prestará también una atención especial a la relación que la Feria mantiene desde hace seis décadas con el parque de El Retiro, un espacio que forma parte de la memoria sentimental y cultural de varias generaciones de lectores y lectoras.